Francesc Collell en "La Nau"
Reflejo de los lotes de navidad en forma de árbol

COLMADO SINGULAR

Colmado Singular es una creación de Francesc Collell, un (hombre con alma de) trotamundos que posee ilusión, pasión y medios para indagar en el fabuloso muro mental del producto gastronómico de conservación mediana. Para elegir lo mejor, rastrea, degusta, excluye, una y otra vez, y ofrece su elección a quien se siente atraído sólo por lo que sobresale y enaltece la bondad y la belleza gustativas de un ingrediente culinario. Él, para lograr sus imprescindibles, necesarios y ocasionalmente indispensables productos, ejerce de globetrotter desde que en 2002 recorrió miles de kilómetros, hasta la lejana Cachemira, con el único anhelo de conocer lo que una experta amiga londinense había definido como el mejor azafrán del mundo (y para probar en un bol de leche caliente unos cuantos filamentos de luz y oro). O para acertar en Gales en 2003 con una sal que es una dulce maravilla, regalo de un mar limpio. Para encontrar en 2004 en el sureste de la India una pimienta de una nobleza y una tal riqueza de aromas y sabores que empuja cualquier plato a su máxima expresión. Para descubrir en las montañas septentrionales de Cerdeña una lámina de pan, delgada y refinada, de crujiente finura que no sacia. O en la adriática Italia del sur, una pasta de pura mantequilla. O los soberbios y sabrosos tomates en conserva, tan distintos y deliciosos, que se recogen en tomateras alejadas, a orillas de los dos mares de Italia. Sin dejar de nombrar su buque insignia para apurar una última frase: la perleante blancura cultivada en los inmensos arrozales del valle del Po.

Detrás quedan años de búsqueda, de investigación. Y antes de exclamar «Ésto sí!», él lo ha contrastado tantas veces como ha sido necesario, con cocineros y con amigos, para albergar la certeza de que la elección será un referente en su parcela. Se ha propuesto ser de ayuda al cocinero y proponerle la exquisitez de lo mejor: abrirle puertas al día a día y aprovisionarle para la emergencia.

En ese viaje inconcluso alrededor del producto, ha desechado todo lo que a su entender no reunía la alta condición exigida. Vean, no obstante, que se trata por lo general de productos humildes, excepción hecha del azafrán y de un elegante caviar.

Él es el rayo que no cesa, le domina el mismo ánimo de los inicios: conocer lo más posible, probar mil cosas de lo mismo y escoger la que supera a las demás. Acude cada año a las siete grandes ferias gastronómicas occidentales para ir modelando su fondo gastronómico, compuesto ya por un centenar de artículos.

Es un Colmado mundial que llega a la puerta de tu casa, por ello es singular. Su almacén, La Nau, es una de las mayores y mejores despensas de alto nivel gastronómico de Europa. Hasta tal punto que con su catálogo, y con pescado fresco, carne, verdura y fruta (y algún caldo apetecible) se puede gozar toda una vida…